domingo, 30 de agosto de 2020

Un poema de Baldomero Fernández Moreno


 

LA VACA MUERTA 

Lentamente venía la vaca rosilla 
por el campo verde, tembloroso de agua. 
Lentamente venía, los ojos muy tristes, 
la cabeza baja, 
y colgando del morro brillante 
un hilo de baba. 

--¡Hazla correr, hombre!-- 
la mujer gritaba 
a un viejo, el marido. 
--¡Si viene empastada! 

Y el viejo, azorado, 
los brazos subía y bajaba, 
y la vaca corrió como pudo, 
los ojos más tristes, la cabeza baja. 

Junto a un alambrado, 
salpicando el agua, 
cayó muerta la vaca rosilla. 
El viejo y la vieja lloraban. 

Y vino un vecino 
con una cuchilla afilada, 
y en el vientre redondo y sonoro 
dio una puñalada. 

Un poco de espuma, 
de un verde clarito de alfalfa, 
surgió por la herida, y el docto vecino, 
después de profunda mirada, 
acabó sentencioso: --La carne está buena, 
hay que aprovecharla. 

Los cielos estaban color de ceniza, 
el viejo y la vieja lloraban. 

- . - . - 

BALDOMERO FERNÁNDEZ MORENO. Poesía y prosa. Selección por Nora Dottori y Jorge Lafforgue. CEAL. Buenos Aires, .1968. Pp. 16-17. 

lunes, 17 de agosto de 2020

Un poema de Rafael Alberti

 

Valvas que pueden ser 

negras, rubias doradas, 

rojos carbunclo incendio, 

verdes líquenes húmedos y hasta 

perdidos viejos blancos aún estremecidos. 


"Oh, basta, basta, no me toques más." 

(OVIDIO) 


- . - . - 


RAFAEL ALBERTI: "Con la luz primera / Antología de verso y prosa / (Obra de 1920 a 1996) / Edición de María Asunción Mateo. Biblioteca Edaf. Madrid. 2da. edición, marzo 2003. Pp. 514-515. 


martes, 16 de junio de 2020

Un poema de Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote 

A LA EMBARCACIÓN EN QUE SE ENTENDIÓ PASARAN A NUEVA ESPAÑA LOS MARQUESES DE AYAMONTE 

Velero bosque de árboles poblado, 
Que visten hojas de inquïeto lino, 
Puente instable y prolija, que vecino 
El Occidente haces apartado: 

Mañana ilustrará tu seno alado 
Soberana beldad, valor divino, 
No ya de la manzana de oro fino, 
Griego premio, hermoso, mas robado. 

Consorte es generosa del prudente 
Moderador del freno mejicano. 
Lisonjeen el mar vientos segundos; 

Que en su tiempo (cerrado el templo a Jano, 
Coronada la paz) verá la gente 
Multiplicarse imperios, nacer mundos. 

- . - . - 

LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE: Poesías completas /  Sonetos - Poemas - Poesías sueltas. Tomo II. Prólogo de Niceto Alcalá-Zamora y Torres. Edición anotada. Editorial Sopena Argentina. Buenos Aires, 1949. Pág. 39. 

miércoles, 22 de abril de 2020

Un poema de Graciela Maturo

Graciela Maturo 

Cuando mueran los libros, los relojes, 
las casas, los gramófonos, 
acaso volveré sobre las ruinas, 
con el perfume de magnolias inmemoriales, 
rodando entre sus hojas de cuero verde y frío. 
Una flora monstruosa cubrirá los despojos, 
el gran silencio de la tierra. 
Polvo de vestiduras, clavicordios, insignias, 
cadáveres de pájaros. 
Papeles que un otoño implacable y dulce 
/ hará rodar bajo la lluvia. 
Siento que en algún sitio he de volver entonces 
hasta que el aire borre mi forma para siempre. 

- . - . - 

GRACIELA MATURO. Tomado de Antología de la poesía argentina. Selección e introducción de Raúl Gustavo Aguirre. Tomo II. Ediciones Librerías Fausto. Buenos Aires, 1979. Pp. 973-974. 

lunes, 5 de agosto de 2019

Un poema de Óscar Hahn

Óscar Hahn 

GLADIOLOS JUNTO AL MAR 

Gladiolos rojos de sangrantes plumas 
lenguas del campo llamas olorosas: 
de las olas azules amorosas 
cartas os llegan: pálidas espumas. 

Flotan sobre las alas de las brumas 
epístolas de polen numerosas 
donde a las aguas piden por esposas 
gladiolos rojos de sangrantes plumas. 

Movidas son las olas por el viento 
y el pie de los gladiolos van besando 
al son de un suave y blando movimiento. 

Y en cada dulce flor de sangre inerte 
la muerte va con piel de sal entrando 
y entrando van las flores en la muerte. 

- . - . - 

ÓSCAR HAHN. En Poetas de la Academia / (1885-2000) / Antología. Editorial Andrés Bello. Santiago, 2000. Pág. 137. 

jueves, 31 de enero de 2019

Un poema de Estela Figueroa

Estela Figueroa

"CIUDAD AMADA, CÁNDIDA..." * 

La ciudad está llena de ciegos mendigos 
de niños mendigos 
de mujeres mendigas con sus bebés en brazos (el brazo 
que no extienden para pedir). 

Los bares de la ciudad están desolados. 
Los negocios quiebran, ofertan, liquidan. 
Comemos lo más barato y así vestimos. 
Nosotros 
los que no pedimos limosna ni la damos. 

La obsesión de sobrevivir cubre nuestros días. 
Con ella vamos por las calles incendiadas de sol. 

Verano de 1981. 
Calles donde sólo las flores 
delicadas y de vivos colores 
--todas perfume y talco-- 
asomadas a los balcones 
nos espían. 

* Se refiere a un verso de Ezra Pound acerca de Nueva York.

- . - . - 

ESTELA FIGUEROA. Máscaras sueltas / A capella. Universidad Nacional del Litoral. Santa Fe, 2009. Pág. 46. 

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Un poema de Héctor Pedro Blomberg

Héctor Pedro Blomberg

LAS GAVIOTAS 

Suena el áspero graznar 
De las errantes gaviotas, 
Como diabólicas notas 
De un misterioso cantar. 

Aves extrañas e inquietas, 
Espíritus de los mares, 
Turbando con sus cantares 
Las silenciosas goletas. 

Siguen con raudo volar 
Los buques abandonados 
Y son las almas de ahogados 
Que van saliendo del mar. 

Aves brujas, en la estela 
De la nave que salía 
Graznaron su profecía 
Cuando el viento hinchó la vela. 

Y al oír el canto aquel 
En la voz de la marea, 
Turbado por negra idea 
Palideció el timonel. 

¿Qué graznabas, ave bruja, 
En las cuerdas del bauprés? 
Oirán tu canto después, 
Cuando la tormenta ruja. 

Pasan, bajo el cielo gris, 
En el rumor de los puertos: 
Son las almas de los muertos 
En marcha a un vago país. 

Suena el áspero graznar 
De las errantes gaviotas: 
¿Hacia qué tierras remotas, 
Alma mía, has de zarpar? 

- . - . - 

HÉCTOR PEDRO BLOMBERG. Poesías / Sus mejores canciones. Librerías Anaconda. Buenos Aires, s/f. Pp. 45-46.