martes, 3 de julio de 2018

Un poema de Miguel Hernández

Miguel Hernández


El mar también elige 
puertos donde reír 
como los marineros. 

El mar de los que son. 

El mar también elige 
puertos donde morir. 
Como los marineros. 

El mar de los que fueron. 

- . - . - 

MIGUEL HERNÁNDEZ. Obras. Tomo I. Losada. Buenos Aires, 1997 (cuarta edición). Pp. 433, 435.

lunes, 11 de junio de 2018

Un poema de Antonio Requeni

Antonio Requeni


MUSEO DEL ORO DE BOGOTÁ 

Entra al Museo y mira. 
Máscaras, tiaras, brazaletes, túnicas. 
Ajuar para las danzas del amor 
o los conjuros de la muerte. 
Último resplandor del infortunio. 
Hojas del árbol de oro de la noche. 
Desceñidos relámpagos. Votivas 
cicatrices de un fuego sepultado 
en el oscuro olvido en que se alberga 
un inaudito pueblo de cadáveres. 

Ellos también nos miran, ¿no lo adviertes? 
Ellos, los muertos, sucios, masacrados 
en mitad de la orgía melancólica. 
Ellos: rapsodas, tañedores, brujos 
con coronas de plumas y esmeraldas; 
los guerreros impúdicos, altivos, 
y princesas de cuellos imperiales. 
(Así los vio el conquistador ilustre 
Don Gonzalo Giménez de Quesada.) 
Son ellos, sí, los muertos. Y nos miran. 
Pero aún no sabemos entenderlos. 

Nos detenemos ante un vaso, un arma, 
un talismán, un peine, un espejito 
--la sangre fue lavada con esmero, 
ni una gota de barro los salpica--, 
y nos deslumbra el sórdido retablo. 
Membranas de oro, filamentos de oro, 
Lágrimas de oro. Genitales de oro. 
Rico botín para el coleccionista. 

¿No oyes un grito dentro de la sangre? 
¡Sal del Museo! ¡Vamos! ¡Apresúrate! 
¡Huyamos de una vez de tanto escándalo! 

Pero ellos nos esperan en la calle. 
Los muertos --otra vez-- que se acuclillan 
en la margen más triste del destino 
y, miserables, rondan nuestro tiempo. 
¿No los ves? Aquí están. Pero está vivos. 
Es una vieja indígena que ahora 
miras comer de un tacho de basuras; 
es este niño de ojos remotísimos 
que viene de otro reino y te suplica 
una moneda, un simple pedacito de cobre. 

- . - . - 

ANTONIO REQUENI. Antología poética. Fondo Nacional de las Artes. Poetas argentinos contemporáneos n° 7. Buenos Aires, 1996. Pp. 53-54. 


jueves, 17 de mayo de 2018

Un poema de Manuel Vázquez Montalbán

Manuel Vázquez Montalbán

PONME LA MANO AQUÍ 

y yo sin saber qué hacer 
de aquél olor a mujer 
a mango y a caña brava... 
Chavela Vargas 
Cuando te encuentre 
en el trastero del mundo 
/ Chavela 
me mostraré indiscreto 
quisiera 
saber qué fue de tu Macorina 
si supiste qué hacer 
/ de aquel olor a mujer 
a mango y a caña brava 

/ te perdono 
las mujeres que me hayas quitado 
a cambio de que me cantes 
/ cuerpos prohibidos 
calientes como danzones color 
canela humedecida por los deseos 

/ cuando te encuentre 
con los pies en un barreño de lágrimas 
los ojos caídos de perro perdido 
el cabello sucio por cenizas y viajes 
/ Chavela 
quisiera que cantaras la muerte de Macorina 
sobre un colchón tripudo 
/ las hojas de maíz 
salientes por los descosidos del mundo 

la vieja Macorina seguramente mal amada 
en los años en que no fue tuya 
/ ni mía 
sino un cuerpo progresivamente absurdo 
abandonado por las guitarras y las quejas. 

- . - . - 

MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN. Pp. Memoria y deseo / Obra poética / 1963-1990. Introducción de Josep Maria Castellet. Mondadori. Barcelona, 2000. 241-242.

viernes, 20 de abril de 2018

Un poema de Laura Calvo

Laura Calvo

FILIACIÓN 

Detener la palabra 
buscar la piel de cordero raído 

Tras la puerta mi perra gime 
para que yo le abra 

Requiere audacia hacerse oír 
pero también requiere sigilo 

Una perra que duerme a los pies de su ama 
es una voluntad que no hace ruido 

Mi perra suele morderme la mano: 
una mordida muelle para arrastrarme al sitio 

donde construiremos la casa 

- . - . - 

LAURA CALVO. Conquista del árbol. Ediciones Último Reino. Buenos Aires, 1995. Pág. 25. 

jueves, 19 de abril de 2018

Un poema de Blas de Otero

Blas de Otero

EN NOMBRE DE MUCHOS 

Para el hombre hambreante y sepultado 
en sed --salobre són de sombra fría--, 
en nombre de la fe que he conquistado: 
alegría. 

para el mundo inundado 
de sangre, engangrenado a sangre fría, 
en nombre de la paz que he voceado: 
alegría. 

Para ti, patria, árbol arrastrado 
sobre los ríos, ardua España mía, 
en nombre de la luz que ha alboreado: 
alegría. 

- . - . - 

BLAS DE OTERO. Con la inmensa mayoría. Losada. Buenos Aires, 1983 (cuarta edición). Pp. 54-55.

jueves, 5 de abril de 2018

Un poema de Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer

LXIX 

Al brillar un relámpago nacemos, 
Y aún dura su fulgor cuando morimos: 
¡Tan corto es el vivir! 

La gloria y el amor tras que corremos, 
Sombras de un sueño son que perseguimos: 
¡Despertar es morir! 

- . - . - 

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER. Rimas. Prólogo de Fermín Estrella Gutiérrez. Losada. Buenos Aires, 1993 (6ta. ed.). Pág. 77. 

martes, 6 de marzo de 2018

Un poema de Alberto Cisnero

Alberto Cisnero

17- 

nantucket. cuidate de pronunciarla si no sabés cuánto resiste la palabra dios o un terrón de azúcar en la boca. para siempre te vas a acordar. tipos que estaban locos o eran asesinos y allí vieron unas naves. desde el principio los cuentos que inventan los hombres se escriben sobre pieles de animales. era para que conocieras el mar. para que descifraras el capítulo cuarenta y dos. parecía el cielo. avino de lugar no divulgado. leíste querosene en un bidón. ningún elemento de nerviosismo. raspaste el fósforo. velámenes. el cuarto pendía de aquel pequeño volumen forrado en cuero. editorial sopena. redundancias. 

- . - . - 

ALBERTO CISNERO. El movimiento obrero granizado. Sugar Ray. CABA, 2014. Pág. 23.