jueves, 17 de mayo de 2018

Un poema de Manuel Vázquez Montalbán

Manuel Vázquez Montalbán

PONME LA MANO AQUÍ 

y yo sin saber qué hacer 
de aquél olor a mujer 
a mango y a caña brava... 
Chavela Vargas 
Cuando te encuentre 
en el trastero del mundo 
/ Chavela 
me mostraré indiscreto 
quisiera 
saber qué fue de tu Macorina 
si supiste qué hacer 
/ de aquel olor a mujer 
a mango y a caña brava 

/ te perdono 
las mujeres que me hayas quitado 
a cambio de que me cantes 
/ cuerpos prohibidos 
calientes como danzones color 
canela humedecida por los deseos 

/ cuando te encuentre 
con los pies en un barreño de lágrimas 
los ojos caídos de perro perdido 
el cabello sucio por cenizas y viajes 
/ Chavela 
quisiera que cantaras la muerte de Macorina 
sobre un colchón tripudo 
/ las hojas de maíz 
salientes por los descosidos del mundo 

la vieja Macorina seguramente mal amada 
en los años en que no fue tuya 
/ ni mía 
sino un cuerpo progresivamente absurdo 
abandonado por las guitarras y las quejas. 

- . - . - 

MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN. Pp. Memoria y deseo / Obra poética / 1963-1990. Introducción de Josep Maria Castellet. Mondadori. Barcelona, 2000. 241-242.

viernes, 20 de abril de 2018

Un poema de Laura Calvo

Laura Calvo

FILIACIÓN 

Detener la palabra 
buscar la piel de cordero raído 

Tras la puerta mi perra gime 
para que yo le abra 

Requiere audacia hacerse oír 
pero también requiere sigilo 

Una perra que duerme a los pies de su ama 
es una voluntad que no hace ruido 

Mi perra suele morderme la mano: 
una mordida muelle para arrastrarme al sitio 

donde construiremos la casa 

- . - . - 

LAURA CALVO. Conquista del árbol. Ediciones Último Reino. Buenos Aires, 1995. Pág. 25. 

jueves, 19 de abril de 2018

Un poema de Blas de Otero

Blas de Otero

EN NOMBRE DE MUCHOS 

Para el hombre hambreante y sepultado 
en sed --salobre són de sombra fría--, 
en nombre de la fe que he conquistado: 
alegría. 

para el mundo inundado 
de sangre, engangrenado a sangre fría, 
en nombre de la paz que he voceado: 
alegría. 

Para ti, patria, árbol arrastrado 
sobre los ríos, ardua España mía, 
en nombre de la luz que ha alboreado: 
alegría. 

- . - . - 

BLAS DE OTERO. Con la inmensa mayoría. Losada. Buenos Aires, 1983 (cuarta edición). Pp. 54-55.

jueves, 5 de abril de 2018

Un poema de Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer

LXIX 

Al brillar un relámpago nacemos, 
Y aún dura su fulgor cuando morimos: 
¡Tan corto es el vivir! 

La gloria y el amor tras que corremos, 
Sombras de un sueño son que perseguimos: 
¡Despertar es morir! 

- . - . - 

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER. Rimas. Prólogo de Fermín Estrella Gutiérrez. Losada. Buenos Aires, 1993 (6ta. ed.). Pág. 77. 

martes, 6 de marzo de 2018

Un poema de Alberto Cisnero

Alberto Cisnero

17- 

nantucket. cuidate de pronunciarla si no sabés cuánto resiste la palabra dios o un terrón de azúcar en la boca. para siempre te vas a acordar. tipos que estaban locos o eran asesinos y allí vieron unas naves. desde el principio los cuentos que inventan los hombres se escriben sobre pieles de animales. era para que conocieras el mar. para que descifraras el capítulo cuarenta y dos. parecía el cielo. avino de lugar no divulgado. leíste querosene en un bidón. ningún elemento de nerviosismo. raspaste el fósforo. velámenes. el cuarto pendía de aquel pequeño volumen forrado en cuero. editorial sopena. redundancias. 

- . - . - 

ALBERTO CISNERO. El movimiento obrero granizado. Sugar Ray. CABA, 2014. Pág. 23.

martes, 27 de febrero de 2018

Un poema de Ernesto Cardenal

Ernesto Cardenal

"... LAS RIQUEZAS INJUSTAS" (LUCAS 16, 9) 

Y en cuanto a las riquezas, pues, justas o injustas 
los bienes bien o mal adquiridos: 
// Toda riqueza es injusta. 

Todo bien, 
/ mal adquirido. 
Si no por ti, por otros. 
Tú puedes tener la escritura correcta. Pero 
¿compraste la hacienda a su legítimo dueño? 
¿Y él la compró a su dueño? ¿Y el otro...? etc. etc. 
Podrías remontar tu título hasta un título real 
// pero 
¿fue del Rey alguna vez? 
¿No se despojó alguna vez a alguno? 
Y el dinero que recibes legítimamente ahora 
de tu cliente, del Banco, del Tesoro Nacional 
// o del Tesoro de USA 
¿no fue alguna vez mal adquirido? Pero 
no creáis tampoco que en el Estado Comunista Perfecto 
las parábolas de Cristo ya estarán anticuadas 
y Lucas 16, 9 ya no tendrá validez 
/ y ya no serán INJUSTAS las riquezas 
y ya no tendréis la obligación de repartir las riquezas! 

- . - . - 

ERNESTO CARDENAL. Poesía completa. Tomo 1. editora patria grande. Buenos Aires, 2007. Pp. 168-169. 

martes, 13 de febrero de 2018

Un poema de Edgar Bayley

Edgar Bayley

LA VECINA 

--¡Al diablo con tus proyectos y planes! ¡A quién se le ocurre vivir en semejante andurrial! No escarmentarás nunca. Ahora mismo me mando a mudar. La culpa es mía por andar con un hombre de tu especie. 

Elvira se fue y Carlos siguió avivando el fuego del hornillo. Tenía sus planes, es cierto, y no podía abandonarlos. Él se iría también pero en el momento oportuno. Mientras tanto una vecina lo observaba, acodada a su balcón. En ese momento llegó el doctor Pi. 

--Deje ese fuego ahora; hay cosas más importantes que hacer. Póngase la capa y salgamos. No olvide llevar el Cáliz de los Borgoñones. Invitaremos a su vecina. Nos será útil. 

Los tres se confundieron entre los enmascarados de la calle. El doctor Pi, que parecía aún más alto con su sombrero de copa, iba abriendo camino entre la multitud. Carlos, abrazado a su vecina, procuraba no perderlo de vista. 

--¡Doctor, Edgar nos espera en la torre!-- gritó Carlos. 

--Se equivoca, amigo, ya se encuentra en el aeropuerto. 

Entraron a descansar un rato a un café. 

--Era lo que me suponía --dijo el doctor Pi--. Nos han descubierto. Pero aún estamos a tiempo para despistarlos: oculte el Cáliz bajo su capa y huya con su vecina. 

- . - . - 

EDGAR BAYLEY. Antología poética / Selección y prólogo de Jorge Aulicino. FCE. CABA, 2015. Pág. 254.