lunes, 28 de agosto de 2017

Un poema de Jorge Teillier

Jorge Teillier

DARÍA TODO EL ORO DEL MUNDO 

Daría todo el oro del mundo 
por sentir de nuevo en mi camisa 
las frías monedas de plata de la lluvia. 

Por oír rodar el aro de alambre 
en que un niño descalzo 
lleva el sol a un puente. 

Por ver aparecer 
caballos y cometas 
en los sitios eriazos de mi juventud. 

Por oler otra vez 
los buenos hijos de harina 
que oculta bajo su delantal la mesa. 

Para gustar 
la leche del alba 
que va llenando los pozos olvidados. 

Daría no sé cuánto 
por descansar en la tierra 
con las frías monedas de plata de la lluvia 
cerrándome los ojos. 

- . - . - 

Jorge Teiller. Crónicas del forastero. Selección y prólogo de Jaime Valdivielso. Ediciones Colihue. Buenos Aires, 1999. Pág. 84. 

sábado, 19 de agosto de 2017

Un poema de Juana Bignozzi

Juana Bignozzi

La enloquecida sonríe serena bajo el sol del cementerio 
la borracha que enterraron esta mañana esa niñita 
cumplió como nadie ciertos papeles 
llevó consuelo a los desesperados 
recibió el consuelo de los fuertes 
la niñita que enterraron esta mañana 
conoció el mar, la pampa, las fronteras 
sin alterarse pensó en la revolución que para ella no llegaría 
había creído fervorosamente 
en los derechos del hombre los papá noel de fin de año 
las flores en los aniversarios 
la felicidad de las cenas familiares 
y las lágrimas ante los muertos 
en una casa llena de fotos y de libros de poetas 
que nunca nadie oyó nombrar 
fue estupenda, casi genial 
los domingos a la tarde 
contaba anécdotas ante adolescentes deslumbrados 
por las noches daba de comer a los gatitos en el botánico 
una vez al año repartía nomeolvides por la calle 
la poeta que enterraron esta mañana no era una niña 
sólo había conocido un poco el amor y algo la noche 
nunca la alegría 

- . - . - 

JUANA BIGNOZZI. La ley tu ley. Adriana Hidalgo editora. Buenos Aires, 2000. Pág. 84. 

lunes, 31 de julio de 2017

Un poema de Lope de Vega

Lope de Vega

DESDENES DE JUANA Y QUEJAS DEL POETA 

Si digo a Juana (cuanto hermosa, fiera) 
lo que la quiero, ingrata corresponde; 
si digo que es mi vida, me responde 
que se muriera porque no lo fuera. 

Si la busco del soto en la ribera, 
entre los verdes álamos se esconde; 
si va a la plaza, y la pregunto adónde, 
con la cesta me rompe la mollera. 

Si digo que es la hermosa Policena, 
dice que miento, porque no es troyana, 
ni griega si la igualo con Helena. 

Eres hircana tigre, hermosa Juana; 
mas, ¡ay!, que aun para tigre no era buena, 
pues, siendo de Madrid, no fuera hircana. 

- . - . - 

LOPE DE VEGA. Obras poéticas. Edición, introducción y notas de José Manuel Blecua de la Real Academia Española. Planeta. Barcelona, 1989. Pp. 1288-1289. 

domingo, 25 de junio de 2017

Un poema de Joaquín O. Giannuzzi

Joaquín O. Giannuzzi

FINANCISTA MUERTO 

Leí una vez las declaraciones de un financista. 
Era lúcido, temerario, pero ahora estaba muerto. 
Mi conocimiento se había enriquecido, 
mi plato de sopa declinaba. 
Mi conocimiento, mi sopa, mi tragedia. 
Era como para contar todo el asunto 
ante el sepulcro del financista. 

- . - . - 

JOAQUÍN O. GIANNUZZI. Obra poética. Emecé. Buenos Aires, 2000. Pág. 121. 

jueves, 1 de junio de 2017

Un poema de Luis García Montero

Luis García Montero

NADADORA DEL NORTE CON FAMILIA Y POETA 

De la vida y el tiempo 
es difícil hablar por separado. 

Para tener razón hay que ser joven, 
tan joven como tú cuando me enseñas 
una felicidad sin pretensiones, 
con límites precisos, 
como los días bajo el sol del Norte, 
largamente vividos 
entre el primer saludo en casa de tus padres 
y este abrazo sin fin. 
/ Con su calor regreso 
a una ciudad del Sur que no conoces, 
pero que has prometido visitar. 

- . - . - 

LUIS GARCÍA MONTERO. Poesía (1980-2005). Tusquets. 2da. edición en colección Marginales. Barcelona, 2008. pág. 275.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Un poema de Esteban Moore

Esteban Moore

RECORDANDO AL DIFUNTO

botellas bebidas
cercan
nuestras palabras

se esfuma
en vapores
el verano

- . - . -

ESTEBAN MOORE. Poemas (1982-2007). Alción Editora. Córdoba, 2015. Pág. 71.

martes, 16 de mayo de 2017

Un poema de José Santos Chocano

José Santos Chocano

CIUDAD VIEJA (ANTIGUA GUATEMALA) 

Hay en la paz de las ciudades yertas 
ficción de campamentos desolados, 
en donde, mientras duermen los soldados, 
se oyen sonar tristísimos alertas... 

Vetustas casas; rechinantes puertas; 
colgaduras de musgo en los tejados; 
escombros contra escombros recostados; 
y, dormidas al Sol, plazas desiertas. 

Histórica ciudad: nada amortigua 
la pompa colonial que la engalana, 
ni su hispano blasón mancha de lodo. 

Tiene el encanto de la edad antigua; 
y la mayor felicidad humana: 
¡la de vivir indiferente a todo! 

- . - . - 

JOSÉ SANTOS CHOCANO. Antología poética. Selección y prólogo de Alfonso Escudero. Espasa-Calpe. Buenos Aires, 1952 (3ra. edición). Pág. 75. 

miércoles, 3 de mayo de 2017

Un poema de Góngora


DE UN CABALLERO QUE LLAMÓ SONETO A UN ROMANCE 

Música le pidió ayer su albedrío 
A un descendiente de don Peranzules; 
Templáronle al momento dos baúles 
con más cuerdas que jarcias un navío. 

Cantáronle de cierto amigo mío 
Un desafío campal de dos Gazules, 
Que en ser por unos ojos entreazules 
Fue peor que gatesco el desafío. 

Romance fue el cantado, y que no pudo 
Dejarle de entender, si el muy discreto 
No era sordo, o el músico era mudo. 

Y de que le entendió yo os lo prometo, 
pues envió a decir con don Bermudo: 
"Que vuelvan a cantar aquel soneto." 

- . - . - 

LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE. Poesías completas, Tomo II. Editorial Sopena Argentina. Buenos Aires, 1949. Pp. 49-50. 

martes, 11 de abril de 2017

Un poema de Jorge Guillén

Jorge Guillén

POTENCIA DE PÉREZ IV: CORO DE POLICÍA 

Correctos, brutales, 
Sutiles, entramos, 
salimos, rivales 
De lobos y gamos. 

Por nuestras pistolas 
Ilustres bergantes 
Que viven de trolas 
Son más elegantes. 

Repertorio fino: 
Engaño, tortura, 
Muerte en el camino 
Más que cárcel dura. 

Tal es nuestra dicha 
Que hasta el más honesto 
Desde alguna ficha 
Cae en nuestro cesto. 

El Jefe ya sabe 
Que es Primer Cruzado 
Mientras sea suave 
La guarda a su lado. 

- . - . - 

JORGE GUILLÉN. Antología de aire nuestro. Losada. Buenos Aires, 1976 (reimpresión). Pág. 66.

jueves, 30 de marzo de 2017

Un poema de Mario Trejo

Mario Trejo

SOLICITUD DE CLEMENCIA 

Yo sólo pido perdón 
por haber besado las playas del Mar Rojo 
haber visto las luces de Aqaba en el amanecer verde 
haber tomado mate entre el humo de los asesinos 
haber temblado ante el incesto 
del pez piedra con las piedras 
del sol con la belleza 
de mis sueños con la realidad 

Yo sólo pido perdón 
por haber inventado las montañas de Arabia Saudita 

- . - . - 

MARIO TREJO. El uso de la palabra. Prólogo de Alberto Cousté. Ed. Colihue. Col. Musarisca. Buenos Aires, 1999. Pág. 153. 

domingo, 26 de marzo de 2017

Un poema de Vanguelis Kassos

Vanguelis Kassos

EL TIEMPO QUE LLEVA LA LUZ 

la memoria discurre 
como la golondrina 
en el cable eléctrico 
aprieta con sus patas la corriente 
el tiempo que lleva la luz 
que mata 
a quien lo toca 
con el alma mojada 

- . - . - 

VANGUELIS KASSOS. En Poesía griega moderna. Selección, traducción directa del griego y notas, por Horacio Castillo. Ed. Vinciguerra. Buenos Aires, 1997. Pág. 266.

lunes, 13 de marzo de 2017

Un poema de Miguel Hernández

Miguel Hernández

Umbrío por la pena, casi bruno, 
porque la pena tizna cuando estalla, 
donde yo no me hallo no se halla 
hombre más apenado que ninguno. 

Sobre la pena duermo solo y uno, 
pena es mi paz y pena mi batalla, 
perro que ni me deja ni se calla, 
siempre a su dueño fiel, pero importuno. 

Cardos y pena llevo por corona, 
cardos y penas siembran sus leopardos 
y no me dejan bueno hueso alguno. 

No podrá con la pena mi persona 
rodeada de penas y de cardos: 
¡cuánto penar para morirse uno! 

- . - . - 

MIGUEL HERNÁNDEZ. El rayo que no cesa. Col. Austral n° 908. Décima edición. Espasa-Calpe. Madrid, 1982. 

domingo, 26 de febrero de 2017

Un poema de Liliana Lukin

Liliana Lukin

había pronunciado palabras 
que tomaron cuerpo en otro paisaje 
y su sombra proyectaba en mí 
la posible memoria de estos días 

él pronunciaba y yo recuerdo 
y ese gesto nada significa 
a la luz de los hechos: 
hasta la disposición de los objetos 
inocua y en el fondo del cuadro 
es ahora un vago color 
el volumen que modula mi sabiduría 
acerca del pasado 

había pronunciado es una idea 
en realidad él dijo 
y yo me alimentaba de esas aguas 
con un deseo sin paz que ya olvidé 

él pronunciaba y yo recuerdo 

y ésta es la cuestión de la muerte 

- . - . - 

LILIANA LUKIN. Obra reunida / 1978-2008. Ediciones del Dock. Pez Náufrago, n° 29. Buenos Aires, 2009. Pág. 102. 

sábado, 18 de febrero de 2017

Un poema de Gonzalo Rojas

Gonzalo Rojas

JUGANDO A LOS ESDRÚJULOS 

Jugando a los esdrújulos, no fui alcohólico 
ni lúbrico, ni drogonicotínico, 
todo lo más fui lectúrico 
y por lo visto bórgico 
hasta el amanecer, un lectúrico 
sistemático y a la vez 
caótico. Todo claro: 
un mísero 
músico de once líneas; ni 
órfico, ni 
eso otro telúrico.

- . - . - 

GONZALO ROJAS. Concierto / Antología poética (1935-2003). Selección y prólogo de Nicanor Vélez. Liminar del autor. Galaxia Gutenberg / Círculo de lectores. Barcelona, 2004. Pág. 129. 

martes, 14 de febrero de 2017

Un poema de Antonio Cisneros

Antonio Cisneros

ENTONCES EN LAS AGUAS DE CONCHÁN (VERANO 1978) 

Entonces en las aguas de Conchán ancló una gran ballena. 
Era azul cuando el cielo azulaba y negra con la niebla. Y era azul. 
Hay quien la vio venida desde el Norte (donde dicen que hay muchas). 
Hay quien la vio venida desde el Sur (donde hiela y habitan los leones). 
Otros dicen que solita brotó como los hongos o las hojas de ruda. 
Quienes esto repiten son la gente de Villa El Salvador, pobres entre los pobres. 
Creciendo todo tras las blancas colinas y en la arena: Gentes como arenales en arenal. 
(Sólo saben del mar cuando está bravo y se huele en el viento.) 
El viento que revuelve el lomo azul de la ballena muerta. Islote de aluminio bajo el sol. 
La que vino del Norte y del Sur y solita brotó de las corrientes. 
La gran ballena muerta. 
Las autoridades temen por las aguas: La peste azul entre las aguas de Conchán. 
La gran ballena muerta. 
(Las autoridades protegen la salud del veraneante.) 
Muy pronto la ballena ha de podrirse como un higo maduro en el verano. 
La peste es, por decir, 40 reses pudriéndose en el mar (o 200 ovejas o 1.000 perros). 
Las autoridades no saben cómo huir de tanta carne muerta. 
Los veraneantes se guardan de la peste que empieza en las malaguas de la arena mojada. 
En los arenales de Villa El Salvador las gentes no reposan. 
Sabido es por los pobres de los pobres que atrás de las colinas 
flota una isla de carne aún sin dueño. 
Y llegado el crepúsculo --no del océano sino del arenal-- 
se afilan los mejores cuchillos de cocina y el hacha del maestro carnicero. 
Así fueron armados los pocos nadadores de Villa El Salvador. 
Y a medianoche luchaban con los pozos donde espuman las olas. 
La gran ballena flotaba hermosa aún entre los tumbos helados. Hermosa todavía. 

Sea su carne destinada a 10.000 bocas. 
Sea techo su piel de 100 moradas. 
Sea su aceite luz para las noches y todas las frituras del verano. 

- . - . - 

ANTONIO CISNEROS: Postales para Lima. Prólogo de Antonio Rabí do Carmo. Selección de Jorge Boccanera. Colihue. Musarisca. Buenos Aires, 1999. Pp. 114-115.

viernes, 3 de febrero de 2017

Un poema de Stefan George

Stefan George

PALABRAS HUYEN Y MIENTEN · 
Sólo el canto el alma mueve · 
Pero si no te alcanzara 
Se me perdone la falta 

Voy a cantar cual zagal 
Zagal de prados y pueblos · 
De salones quiero escapar 
Y de fabulosos reinos. 

¡Ríe mi amarga alegría! 
Confesar habré algún día 
Que luego te vi en sueños 
Te llevo en mi pecho dentro. 

- . - . - 

STEFAN GEORGE. Nada hay donde la palabra quiebra / Antología de poesía y prosa. Edición y traducción de Carmen Gómez García. Editorial Trotta. Madrid, 2011. Pág. 98. 

domingo, 29 de enero de 2017

Un poema de Eugenio De Signoribus

Eugenio de Signoribus

(la demente) 

la noche avanza y de los pozos sube 
un silencio ordenador, primer nacido, 

y el cielo que se abre está pespuntado 
por la mirada fulgente de los niños... 

(la atontada vigilia se detiene 
entre libros gastados y cuadernos amarillos 

y sobre las cunas del rostro los destila 
hasta que la amarga boca no desvaría) 

- . - . - 

EUGENIO DE SIGNORIBUS. En Hablar de poesía n° 34. Versión de Narciso Nulli. Alción Editora. Córdoba (Argentina), 2016. Pág 275.

martes, 10 de enero de 2017

Un poema de Kobayashi Issa


Al Fuji subes 
despacio --pero subes, 
caracolito. 

- . - . - 

KOBAYASHI ISSA. Versión de Octavio Paz. Tomado de Octavio Paz: Obras Completas VII, Obra Poética. FCE. México D. F., 2014. Pág. 1142. 

lunes, 9 de enero de 2017

Un poema de Vallana


RETÓRICA 

La belleza no está 
en lo que dicen las palabras 
sino en lo que, sin decirlo, dicen: 
no desnudos sino a través del velo 
son deseables los senos. 

- . - . - 

VALLANA. Versión de Octavio Paz, a partir de otras traducciones. En Octavio Paz, Obras Completas VII, Obra Poética. FCE. México D. F. 2014. Pág. 1068. 

lunes, 2 de enero de 2017

Un poema de Esteban Moore


TATA 
aquí 
hubo muerte 

mucho más 
sí mucho más 
después 
de 
sí 
lo 
peor 
de 
lo 
peor 
sí 
después 
de 
así es 
TATA 
aquí 
hay muertos 
muchos 
muchos muertos 
y ningún cuerpo 
/ ningún 
cuerpo 
NINGÚN CUERPO NINGÚN CUERPO 
NINGÚN CUERPO 
NINGÚN CUERPO 
NINGÚN CUERPO 
NINGÚN 
NINGÚ 
NING 
NIN 
NI 

............................................ 

- . - . - 

ESTEBAN MOORE. Poemas (1982-2007). Prólogo de Leandro Calle. Alción Editora. Córdoba, 2015. Pp. 153-154.